POBLACION

El pueblo se fundó el 1 de marzo de 1885 con motivo de la llegada del primer tren del ferrocarril a vapor “Buenos Aires al Pacífico” a la localidad. Como muchos pueblos de la época, debe su nombre a un terrateniente que vivía en la zona, en este caso se trata de Don Manuel Castilla, quien en el año 1857 se hizo propietario de la estancia La Esperanza.
Otros pobladores de las primeras épocas fueron los inmigrantes irlandeses Miguel Allen y Patricio Keating, quienes son recordados por sus aportes a la comunidad. En el campo de la familia Allen se construyó la primera capilla, a un kilómetro y medio del lugar donde años después se construiría la estación de Castilla. Por su parte, Tomas Keating donó el hospital que lleva su nombre y fue inaugurado en 1929.
Hacia el año 1891 ya había edificadas en torno a la estación diez viviendas y dos negocios, con una población estimada en setenta habitantes. Estos negocios eran el almacén, tienda y ferretería de Miguel Pérez y el negocio de ramos generales de Soubrié y Gervaix. El 13 de febrero de 1900 se inaugura la escuela N° 13, construida por Augusto Soubrié. Para 1903 la población de Castilla ya era de 700 habitantes y la actividad giraba en torno a la estación del ferrocarril y a la producción agrícola y ganadera.

 

 

  

  

 

El 15 de octubre de 1920 el poder ejecutivo de la provincia de Buenos Aires autorizó el trabajo de trazado de los planes catastrales de Castilla y a partir de estos se elaboró un plan de urbanización. Para éste la municipalidad dispuso de importantes donaciones de tierras para ser destinadas a la plaza, la delegación, la iglesia y el cementerio. En 1937 se construyó el actual edificio de la delegación municipal de Castilla.
A fines de 1939 se inauguró el servicio de iluminación eléctrica. Algunos pobladores recuerdan que en un principio la electricidad se generaba con una usina y había luz desde el anochecer hasta la medianoche; si a la madrugada se despertaban y había luz, quería decir que alguien había fallecido. En 1959 fue inaugurado el servicio de la cooperativa eléctrica.
En la etapa de mayor plenitud del pueblo, identificada por sus pobladores entre la década de 1930 y finales de la década de 1960, había en Castilla más de cuarenta tambos en funcionamiento que abastecían a dos fábricas de queso y una fábrica de dulce de leche. Según recuerdan los más memoriosos, llegaban a juntarse quinientos carros lecheros que entraban al pueblo a descargar la mercadería. Otro periodo señalado como de gran prosperidad ha sido el de funcionamiento del frigorífico de Cesar Marozzi, que empleaba aproximadamente a cien personas, constituyéndose como un factor fundamental de la economía local.
En esas épocas disponía Castilla de servicio de colectivo diario a Chacabuco, también a Arrecifes y cuatro servicios de trenes por día. También había un matadero municipal, estación de servicio, hotel, banco, oficina de correos y una mayor oferta de comercios entre los que se contaban dos almacenes de ramos generales, una sodería, farmacia y panadería. A su vez, el párroco y el médico tenían residencia en el pueblo, funcionaba una escuela de artes y oficios y un centro tradicionalista. Los clubes desarrollaban diversas actividades y eran el centro de la vida social del pueblo. Los equipos de futbol de ambos clubes estaban federados en las ligas de Chacabuco y Carmen de Areco; cuando los equipos viajaban para jugar un partido, una diversión para el pueblo era la preparación de los sándwiches de milanesa para los jugadores y poder acompañarlos. Los bailes y festejos de carnaval eran motivos de alegría y entretenimiento asegurado. En esta localidad en la que llegaron a vivir más de 2.000 personas hoy moran menos de 700, y las cifras expresadas en los últimos censos poblacionales indican que no se ha revertido esta tendencia. Algunas causas que explican este fenómeno se relacionan con el cierre de los tambos y posteriormente del frigorífico en el año 1983, que ha producido pérdida de muchos puestos de trabajo. Si bien el tren no ha dejado de detenerse en la estación de Castilla, su frecuencia ha disminuido drásticamente y su función ya no incluye la carga y transporte de mercadería, ahora solamente ofrece el servicio de transporte de pasajeros.

 

La población
Según datos del censo 2010 (INDEC), Castilla tiene una población de 689 habitantes, de los cuales 354 son varones y 335 son mujeres, es decir que no hay diferencias sustanciales en términos porcentuales en cuanto a género en la distribución de la población. Con respecto al censo 2001, este pueblo presenta un descenso del 16,7% de la población ya que en ese año se registraban 827 habitantes. En 1991 este número era de 861 habitantes. Según los pobladores la emigración responde principalmente a la falta de fuentes de trabajo y de estudios superiores.
La población se distribuye según las edades del siguiente modo: el 22% tiene entre 0 y 14 años, el 57% tiene entre 15 y 64 años y el 21 % tiene 65 años y más. Entonces, casi el 50% de la población está constituida por menores de edad y adultos mayores. Muchos de los pobladores hacen referencia a Castilla como un pueblo de jubilados.

Perfil social
Casi la totalidad de los menores de 18 años, que constituyen casi un 30% de la población (INDEC, 2010), asisten a la escuela primaria o a la escuela secundaria. Fuera de la actividad escolar, la juventud no encuentra demasiados espacios a los que concurrir o actividades para realizar. Según las autoridades escolares la mayoría de los egresantes de los estudios secundarios, elige irse del pueblo para continuar estudios superiores o insertarse en el mercado laboral.

Por otro lado, el 21% de la población está conformado por mayores de 64 años, mayormente jubilados. Tampoco para este sector hay oferta de actividades recreativas o culturales, ni siquiera para quienes viven en el geriátrico del pueblo.
En cuanto al nivel educativo, según la encuesta realizada al 20% de los hogares, el 31% de la población mayor de 18 años cuenta con solo el nivel primario completo, y un 17% no cuenta siquiera con los estudios primarios finalizados. Estos datos explican que un 6% de la población no sepa leer ni escribir (INDEC, 2010). Seguramente la obligatoriedad del nivel secundario y la oferta de escuela secundaria elevarán el nivel educativo de Castilla. El 25% de los mayores de 18 años ha completado los estudios secundarios y el 12% no ha concluido los estudios de este nivel. Solamente un 8% de la población ha completado estudios de nivel superior.

 

 

Capacidad para autosustentarse
Las principales fuentes de trabajo son las actividades primarias, las relacionadas con oferta de servicios y el comercio y el empleo público. Mientras que un 42% de la población se encuentra empleado, el 36%, está jubilada, el 15% son amas de casa, un 4% realiza actividades informales y un 3% está desocupado. Según refieren los entrevistados, muchas personas deben abandonar el pueblo para ocuparse, ya que la disponibilidad de puestos de trabajo existente es insuficiente para contenerlos.

 

 

Según los resultados de la encuesta realizada al 20% de los hogares, el promedio de ingreso de la población per cápita, a diciembre de 2015 fecha del relevamiento, resulta $5.499.-

De acuerdo a la última información oficial disponible del INDEC, para diciembre 2013 la canasta básica total (línea de la pobreza) es de $577,23, esto indicaría que no hay hogares bajo la línea de pobreza.
Otras fuentes refieren valores más actualizados. Para diciembre de 2015, el valor de la canasta básica total (línea de la pobreza) para el Observador Social de la UCA es de $2.276.-, mientras que para la consultora FIEL se ubica en $2.328.-. Considerando éstos parámetros un 20 % de la población estaría bajo la línea de la pobreza.
El INDEC (según Censo 2010) indica que casi la totalidad de los hogares de Castilla, el 98%, tiene las necesidades básicas satisfechas.
El número de artesanos, productores y oferentes de servicios es menor al 5% de la población. Sin embargo, casi en el 25% de los hogares visitados se produce algún alimento, mayormente destinado a consumo familiar.

 

 

Evolución del pueblo
Tal como se ha señalado, el pueblo ha sufrido un importante decrecimiento demográfico cuya tendencia parece no haberse modificado en los últimos 15 años. Según los propios habitantes, la principal causa de las migraciones se relaciona con la falta de fuentes locales de trabajo.
El transporte público es un servicio que ha empeorado notablemente. A diferencia de lo sucedido en otros pueblos rurales, en Castilla el servicio de ferrocarril no ha sido interrumpido, sin embargo su frecuencia ha disminuido de ocho servicios diarios a dos. Esta drástica reducción sin dudas ha modificado sustancialmente el uso del servicio de tren. Un ejemplo de esto es que los jóvenes del pueblo utilizaban el servicio a diario para viajar a cursar sus estudios secundarios cuando no existía la escuela de ese nivel en el pueblo. Además, antes contaban con servicio de colectivos a Arrecifes y a Chacabuco que han sido eliminados.

En las épocas de plenitud del pueblo también había una sucursal del banco del Oeste y una sucursal del correo. Hoy en día solo cuentan con una oficina de Provincia Net en la que solo pueden realizar algunos trámites bancarios y deben retirar el correo en la localidad vecina de Rawson a donde también deben acudir para ir al banco.
En cuanto a la oferta educativa, se ha visto enriquecida con la creación de la guardería municipal en la década de 1990 y con la apertura de la escuela secundaria en el año 2008, pero se ha perdido la escuela de artes y oficios.
Como es de esperar, el avance de las nuevas tecnologías ha implicado notables mejoras en la telefonía fija y móvil y el acceso a internet.

Problemas que enfrentan
El principal problema que afrontan los pobladores de Castilla es la ausencia de fuentes genuinas de trabajo. Este hecho trae como consecuencia el abandono del pueblo en busca de mejores oportunidades. Según sus pobladores otros problemas que lo siguen en importancia son la falta de infraestructura, la ausencia de políticas de desarrollo y la falta de servicios.
Los mayores problemas de infraestructura son la falta de gas natural y de cloacas y el estado de las calles, que no solo están sin pavimentar sino que tienen grandes pozos y cuando llueven se inundan. Con respecto a la falta de servicios, los vecinos consideran que el regado a las calles, el alumbrado, el corte de pasto y la limpieza son insuficientes.
Otra problemática considerada importante son las divisiones y enfrentamientos dentro de la comunidad producidos por diferencias políticas.

 

 

Proyectos no concretados
Durante el año 2015, a raíz de los reclamos y la organización de los vecinos, han comenzado las obras de repavimentación del acceso a
Castilla. Lamentablemente, las obras se han interrumpido a los pocos meses de haber comenzado, quedando sin realizar la repavimentación
de un poco más del 50% del camino. Los pobladores de Castilla esperan con ansias que las nuevas autoridades puedan concretar este
proyecto.

 

 

 

Numerosos son los sueños que tienen los pobladores de Castilla, pero el principal es que se generen fuentes genuinas de trabajo para que la juventud pueda quedarse en su querido pueblo; una fábrica o un proyecto turístico son algunas de las ideas que tienen los habitantes de este pueblo.
También sueñan con que exista una oferta cultural y recreativa, principalmente para la juventud y para los jubilados.
En el caso de los adultos mayores hubo oferta de talleres, pero ya no está disponible. La idea de que se disponga de talleres para los jóvenes se reiteró una y otra vez en las entrevistas y encuestas realizadas durante nuestro trabajo de campo. También sueñan con que exista una oferta educativa de nivel terciario.
Entre los sueños más mencionados se incluyen: actividades recreativas para los chicos en verano, camping municipal, espectáculos callejeros, ferias de emprendedores, juegos para los chicos en la plaza, almacén de campo, oferta gastronómica para el turismo, talleres de arte, de manualidades y de música.
Con respecto a la infraestructura, esperan la finalización de la repavimentación del acceso al pueblo y que se asfalten las calles.
Por último, muchos pobladores anhelan con volver a tener un médico que resida en el pueblo, con que haya una farmacia y que en el hospital haya más especialistas y se efectúe la entrega de medicamentos.