ECONOMIA

La actividad por excelencia según las características geográficas de la zona es la agropecuaria. “En La Pampa a este sector siempre se lo conoció como muy rico en ganadería”, cuenta Mariana Moyano nacida en Arizona, San Luis quien de niña se mudó al pueblo, junto a sus padres..

Sin embargo, haciendo una retrospectiva esta actividad parece haber tenido sus altibajos a lo largo del tiempo. Relata Martín Vidales, uno de los productores consultados: “Nuestra zona nació con el tren; el tren vino acá a buscar leña y los derivados; se hacían tablas en parquet, leña para fuente de energía; en La Maruja había tres aserraderos; los pueblos se ocuparon porque había una oportunidad de desarrollo económico y se va gente porque se pierde esa oportunidad”. Los campos acá se adquirieron por el valor de la madera que se podían extraer de ellos. Primero fue la leña, luego la oveja”.

Es así que la producción en la zona se inicia de la mano de una política extractiva del caldenar, luego gira hacia la producción ovina; y recién más tarde se consolida la ganadería vacuna.

Asimismo, la tierra se fue adaptando por cuestiones climáticas haciéndose más o menos apta para determinado tipo de producción. Recuerda Carlos Cometto, otro de los productores consultados, que se decía que hasta el año 1925 toda esta zona de la Pampa era muy buena: “Decían que acá cruzaba el brazo de un río. Años de un muy buen régimen de lluvia y entonces había años agrícolas buenos. El cambio profundo lo produjo la ceniza, la erupción en 1932 del volcán Quizapu, que afectó a toda la provincia de Mendoza y a partir de ahí vinieron años malos, de poco régimen de lluvia. Todavía hoy, si uno hace un pozo a distintas profundidades pero entre 50 y 100 m se ve la capa de ceniza.” 

El impacto de esos años parece haber sido tan grande que trajo secuelas de todo tipo: a nivel de la salud por un lado, pero también una deserción de los campos -muchos productores abandonaron la zona- y con ello se inició un ciclo de depresión económica que se prolongó en el tiempo: “Muchos se agarraban el tren e iban a Bs As.  Era el auge de las industrias.  El que se quedó es porque no se podía ir, por la miseria que tenía. Los campos que hasta ese momento no eran medanosos se hicieron medanosos. Los campos no valían nada.”

El suelo comenzó a hacerse más liviano por los médanos que se formaron; por la falta de lluvias, exceso de vientos, en esos “años malos” se fue conformando las características del suelo que se conocen hoy: de las vías hacia el sur los campos son más pobres, hasta el clima cambia, llueve menos, son más bajos hiela más y de las vías hacia el norte los campos son mejores.

En la zona, la explotación ganadera, es lo que le dio más vida históricamente respecto de la agricultura. Al volverse el terreno muy desértico prácticamente no se podía hacer agricultura. 

Puede marcarse un nuevo ciclo favorable de explotación ganadera en el período que va desde 1980 hasta 2005/2008. Según datos aportados por los consultados, procedentes de la información sobre vacunación de stock ganadero relevados por FUCAPILA (Fundación de Lucha contra la fiebre aftosa Caleufú, Pichi Huinca, La Maruja), había cerca de 140.000 cabezas en 2008 estando hoy ese número en alrededor de 90.000. Se habrían perdido casi 60.000 cabezas de ganado.

A partir de aquí la ganadería progresivamente va cediendo contra la agricultura. Hay un gran cambio de esquema de explotación de la tierra que se está consolidando y que modifica la estructura de explotación conllevando cambios en las dinámicas de poblamiento rural que afectan la vida de los pueblos. Reflexiona sobre esto Martín Vidales, productor agropecuario: “Los campos han dejado de ser explotados por sus dueños para dar paso a los grandes pools de siembra con un aceleramiento notorio. En el campo donde vivo ya nos hemos quedado sin vecinos, no hay puestos. El que viene con sus equipos de afuera, siembra y se va; no consume nada en los pueblos. Antes vos tenías los distintos puestos, las familias viviendo en el campo.”

Gracias al impacto de la barrera de la tecnología agrícola y sus métodos con siembra directa, Pichi Huinca pasó de ser una zona alfalfera (de siembra en marzo y cosecha en verano) a transformarse en una zona superintensiva, en donde todos los años se rota entre trigo, soja, girasol, maíz y hasta se han hecho ensayos con maní y lentejas; logrando rindes que se acercan a los de las mejores zonas agrícolas del país en tan solo los últimos 5 años.

Esta avanzada de la agricultura sobre la ganadería no pareciera ser reversible. Al decir de un productor: “el gasto en la ganadería es mayor porque vos necesitas gente que te arregle los tanques, tranqueras, le hace un movimiento a la zona que no lo hace la agricultura, porque quienes vienen de afuera traen todo de afuera; solo dejan un canon de guía para sacar la producción. Se siembra y lo que es infraestructura se viene abajo y eso no vuelve más [se refiere a los corrales y demás equipamiento para el ganado]; hoy volver a la ganadería, con los precios que manejas y la rentabilidad, a no ser que haya un cambio muy grande, no creo.” 

Estas tensiones entre agricultura y ganadería se producen en un marco en donde hay que considerar a Pichi Huinca como una zona alejada de la zona núcleo. El clima y otros factores intervienen para hacer agricultura a uno y otro lado de la ruta N°35. Hay un corrimiento de la zona agrícola, al oeste, hacia las zonas áridas por una cuestión de rentabilidad, entonces va desplazando la ganadería. Siendo variable el tipo de cultivo y la superficie, los pequeños productores se enfrentan a ecuaciones de riesgo de rentabilidad. Se ven obligados a subarrendar parte de sus tierras de modo de poder solventar su producción –generalmente ganadera- manteniendo una parte de sus tierras para explotación propia. 

Por otra parte, el interés de los externos a la zona por las tierras locales no se agota en la agricultura; también buscan las tierras para explotación ganadera: “Acá te vas a topar con mucha gente de provincia de buenos aires, a ellos no les conviene en los campos de la provincia de Buenos Aires tener hacienda porque son más productivos esos campos que los de acá. Entonces consiguen acá campos relativamente baratos comparados con los costos de allá y se traen la hacienda para acá.” (Raúl Ávila)

 

De modo esquemático podemos trazar tres tipos de esquemas de explotación agrícola-ganadera que coexisten hoy en la zona:

  1. Pooles de siembra

En una gran proporción los campos están hoy en día manejados con pooles de siembra, es decir que vienen equipos completos ajenos a la zona, con todo armado (equipo de siembra, equipo de control fitosanitario, de cosecha) y con una autonomía tal que prescinden completamente del soporte local. 

De allí que si bien existe un aporte económico derivado de esta explotación que redunda en beneficio para Pichi Huinca, se trata de un esquema que no es dinámico para la zona ni genera un movimiento económico que se refleje dentro de la localidad.

Estas empresas provienen generalmente de Gral. Pico, de Córdoba, de Santa Fe y más recientemente se sumaron contratistas de la zona de Quemú.

Un segundo queda representado por empresarios locales que han heredado y/o comprado campos en la zona que alternan la producción agropecuaria con la agrícola; donde hay monte nativo se utiliza más para vaca de cría, para ganadería, y después el resto se usa para agricultura de forma cada vez más intensiva. En ganadería convive en la zona el engorde de feed lot con el tradicional.

Este empresariado genera fuentes de trabajo local con un promedio de hasta 5 empleados por campo. En algunos casos hasta se ofrece financiamiento a los mismos empleados para transformarse en contratistas; con el objetivo de que “le saquen los cereales de los silos bolsa, les ayudan a comprar máquinas para desensilar, se la financian”. Relata Carlos Ferrero, encontrando allí un modelo virtuoso ya que dice que ello “genera una dinámica de crecimiento importantísimo”. A su manera de ver: “son los mismos empleados de acá; lo mismo con gente que tiene equipos de pulverización (financian y pagan con trabajo después le queda la máquina) es la capacidad que te da una empresa para que crezcas”.

  1. Pequeños productores

Un tercer grupo puede identificarse como el de los productores ganaderos de larga tradición de cría y engorde de ganado a pequeña escala que cuando se aboca a la agricultura es exclusivamente de siembra de sorgo y maíz para engorde de la hacienda.

En efecto, como se vio más arriba al hablar del tamaño relativo de la unidad económica, la zona es apta para ganadería; sin embargo se presentan problemas vinculados a los rindes y a la falta de incentivos a la producción ganadera que obliga al pequeño productor a arrendar parte de su tierra a fin de sostener su actividad.

Este subgrupo de productores si bien a baja escala, genera puestos de trabajo, aunque las más de las veces este empleo es informal, moviendo más gente en los campos por las tareas asociadas al cuidado de ganado, mayores a las de la parte agrícola.      

La configuración de este tipo productivo a veces supone familias completas, a veces personas solas, que heredaron campos y tradición agropecuaria local en el marco de familias que se fueron retirando de la actividad.

En este esquema se complementa muchas veces con la cría de chanchos, gallinas ponedoras (para la producción de huevos); a baja escala para consumo personal o local; incluso también, se complementa a veces con cría de ovejas.

Establecimientos productivos 

A los efectos de hacer un sondeo sobre el movimiento económico del pueblo se realizaron 13 encuestas a responsables de establecimientos, tanto de tipo productivo, comercial como de servicios. Se presume que este alcance no nos permitió conocer la amplia variedad y diversificación de tareas y orientaciones de la actividad económica de todos los habitantes del ejido, pero sí nos permitió constatar el predominio en la zona de actividades agropecuarias.

En Pichi Huinca el sector económico se compone de establecimientos con mediano/bajo grado de tradición, siendo que solo un tercio de los establecimientos encuestados tienen una antigüedad mayor a 15 años. Sin embargo, esto puede matizarse cuando se adentra en las particularidades de cada caso consultado, de las que surge que muchos establecimientos al pasar de manos de generación en generación suponen una readquisición de tierras por parte de algunos de sus miembros.

En cuanto al tamaño de los establecimientos estos son más bien de bajo nivel de empleo. 

Con relación a la forma jurídica declarada se constata que en todos los casos hay un marco de formalidad impositiva.

Problemas a los que se enfrentan

Los problemas que declararon enfrentar los responsables de los establecimientos no estaban en el menú de opciones presentados en la encuesta; de allí que en el gráfico de barras se observa un vuelco rotundo por la opción de respuesta ‘otros problemas’.

Los responsables de establecimientos de tipo productivo agropecuario señalan:

  • Problemas macro de incentivos al sector agropecuario
    • no es rentable crecer hoy
    • no hay incentivos para la producción
    • no hay promoción de lo que puede ofrecer el campo

Otro de los problemas señalados fueron los costos de arrendamiento de la tierra debido a la inserción en la zona de los pools de siembra y sus impactos. 

Por otro lado, la cada vez más escasa cantidad de gente viviendo en los campos es vivida con preocupación por los productores de origen en la zona. Distintas expresiones dejan entrever cómo se hace cada vez más patente el agotamiento del modelo de vida rural de escala familiar. 

En otro orden se mencionaron los factores climáticos que siempre son un condicionante que puede jugar en contra y también las dificultades para acceder a personal técnico especializado en la zona como por ejemplo el de servicios veterinarios.

Finalmente, las respuestas dadas por los responsables del rubro comercial señalan como problemas los altos costos de la mercadería y el escaso número de habitantes o escala de mercado.

En este apartado se concentra la opinión de los algunos referentes a los que se entrevistó en carácter de referentes económicos a fin de dar respuestas a preguntas clave en materia de desarrollo local.

Las personas consultadas pertenecen al mundo de la producción agropecuaria de la zona de Pichi Huinca o aledaños. La sistematización de las respuestas dadas a las preguntas clave concentran las opiniones consolidadas de quienes fueron consultados, a saber:

  • Carlos Cometto (50 años), de familia de productores ganaderos, propietarios y arrendatarios de la zona de Pichi Huinca, La Maruja y Rucanelo. Se dedican a recría y engorde complementado con algo de agricultura. El destino de la producción está orientado al consumo interno y para exportación.
  • Denis Sánchez (43 años) de familia agropecuaria pero de su generación es el único en su familia que está en el rubro. Hace ganadería ciclo completo (cría, recría engorde) y algo de agricultura y tiene gallinas ponedoras
  • Horacio Guerra (60) producto agropecuario, campo mixto ubicado justo en el límite con el Departamento Rucanelo; hace cría, recría.
  • Martin Vidales (51), nacido en Gral. Pico, Cdor. Público y Lic. en Administración, vive en el campo “La Escondida”, en Pichi Huinca comprado por su abuelo en 1946 y en el que su padre empezó a trabajar en 1987. Hace cría, recría y engorde.
  • Raúl Thompson (62), abogado y productor agropecuario; dueño de los campos La Flopy, El Nano y Don Gaspar. Se dedica a la cría, recría y engorde. Su producción tiene por destino el consumo interno.
  • Silvia Brito (64), productora ganadera dedicada exclusivamente a la cría 

1 ¿Qué disponibilidad de recursos naturales valiosos existen en el pueblo que sean susceptibles de generar valor económico?

La mayoría de los consultados asoció la respuesta al campo en sí, a la tierra, es decir al recurso de su propia actividad; y en todo caso condicionó las posibilidades de generación de valor a variables externas. El recurso más importante, desde el punto de vista del productor agropecuario es la tierra.

Es desde la valoración y el cuidado de la tierra que se pensó la respuesta a la pregunta y hubo amplio consenso en torno a la idea que la limitante para generar valor a partir de la tierra no es el crédito o la falta de este o de políticas locales, sino la falta de políticas “de arriba hacia abajo”; es decir de políticas nacionales de promoción de lo que el campo a nivel nacional es capaz de producir y ofrecer al mundo.

El potencial de la zona por el monte y el ambiente natural permitiría producir carne sino orgánica al menos con una certificación de carne sin contaminantes; carne con valor agregado por ser criada de modo natural.

2 ¿Qué tipo de productos o servicios no consiguen localmente las empresas que están instaladas en el pueblo y compran en mercados externos?

La mayoría compra los insumos agropecuarios en Gral. Pico. La maquinaria agrícola quizás aún más lejos. Para algunos servicios profesionales como ingenieros agrónomos o veterinarios algunos se contactan con gente de La Maruja. Para conseguir quien tenga conocimientos técnicos específicos como el de reparación de tractores con pilotos, hay que recurrir a gente de más lejos. Ello no solo ocasiona un problema de tiempos sino que también incrementa los costos de transporte. Los comentarios en este sentido fueron los siguientes: 

“Técnicos no hay, agronomías no hay; semillas control de malezas, productos químicos, asesoramiento; tenemos que ir a Pico, Castex; mínimamente tenemos que movernos 100 km.

 “Es un problema, pero estamos acostumbrados a depender de Caleufú: combustible, banco, semillas. No podés depender que un tipo venga a poner un taller, una casa de repuestos acá; porque no es vida para el que lo ponga.”

Frente a este tema reaparece lo reflexionado en apartados anteriores sobre los cambios en la estructura social del mundo rural que previamente permitía contar en los pueblos chicos con personas que dieran soporte al campo a escala local. Martín Vidales, productor consultado lo relata de esta manera: “Personal para el campo no es fácil conseguir. Si vamos 30 años atrás vos tenías la ruralidad: estaba el hombre de campo con su familia, traía a ese chico se iba criando en el campo, iba aprendiendo las habilidades del campo, hoy no existe la familia rural; ahí tenías las divisiones inferiores para ir trabajando en la ruralidad; hoy no existe la familia rural. Entonces conseguir a alguien que esté dispuesto -hoy toda la crianza de los chicos se da en forma urbana- los que están en condiciones de ir a trabajar es ya difícil cambiar de ámbito porque no lo vivió, no lo mamo; quizás esto encima se agrave con el transcurrir del tiempo.”

 

3 ¿Qué productos o servicios que se producen localmente pueden fortalecerse mediante agregado de valor local?

Al campo lo ha ayudado la tecnología: donde antes trabajaban 10 personas hoy por hoy se requiere de una sola. Hoy por hoy éste no es un gran generador de tanta mano de obra, genera pero en forma limitada. De allí que al momento de pensar en una actividad que pudiera generar valor y a la vez fuente de trabajo hay consenso en torno a la idea de un frigorífico.

Siguiendo la línea planteada en la respuesta anterior sobre agregación de valor a los recursos naturales de la zona el frigorífico ideal sería aquel que produce carne con valor agregado a partir de cría de terneros en praderas naturales; esto para diferenciarse de la carne de feed lot que responde al modelo de la industria de la carne que se consolidó para liberar tierras para la agricultura y supone que la hacienda sea amontonada comiendo núcleos proteicos modificados transgénicamente y fumigados con glifosatos. Por contraposición, se percibe que en la zona de Pichi Huinca existe el potencial para hacer algo distinto a esto; de forma más cuidada con el medio ambiente y previendo que el animal esté libre, es decir que crezca con lo que se da en llamar ‘bienestar animal’. Según el punto de vista de Carlos Cometto en una escala apropiada se trataría de un proyecto viable: “Nosotros hacemos “un novillo gordo que termina faenado en Mendoza o Buenos Aires, eso si podríamos hacer un frigorífico en la zona que en lugar de que salga el novillo salga la carne en un térmico.” Habrá que hacerlo en escala, no sería para que faene 1000 novillos por día pero en una menor escala si las cosas se hacen bien, sí.”

Justamente quienes no confían en un proyecto de ese tipo lo atribuyen a los problemas de escala: el mercado estaría saturado por los frigoríficos de Trenel y Gral Pico que suman 850 empleados, así como el de Speluzzi, grandes dadores de mano de obra que hasta suman en sus procesos aplicación de robótica industrial en los procesos de lavado, despostando y empaquetado de cerdos. Se sabe que estos frigoríficos no logran abastecerse con la cantidad de empleados que requerirían, y deben llevar diariamente desde Gral. Pico en combi a su cuadrilla de empleados. Según Raul Thompson: “Nada resulta viable porque el recurso humano es un problema. Ha habido un despoblamiento en todos los pueblos de la provincia que inhibe Un frigorífico, y la gente dónde está? No hay escala no tenes escala. De los frigoríficos que había en Anguil, era una cooperativa de empleados y volvió a cerrar. Después el frigorífico de Toay se fundió, ahora el de Trenel histórico lo compró el frigorífico Pico. Vos ves que cambian de mano. Hay también un problema de consumo en todo LA Pampa porque hay pocos habitantes. No hay tanto consumo tampoco. Son 300.000 habitantes.

También se señalan las limitaciones de acceso a servicios para evaluar la instalación de un emprendimiento que permita agregar valor a los productos locales: por ejemplo, con un criadero de pollos, hay que pensar en la salida de los efluentes. El otro aspecto son las limitaciones en cuanto a la disponibilidad de corriente de energía eléctrica mínima necesaria para la puesta en marcha de algunos proyectos: “Si vos querés poner dos o tres motores para una fábrica, el problema que tenemos es que la alta tensión que llega no podría abastecerla de energía suficiente. Tendrían que poner una subestación más grande para que venga más cantidad de energía.” Explicita Denis Sánchez comentando que habían estado pensando en proyectos de distinto distinta índole:

  1. reciclado de envases vacios de) fitosanitarios. Los envases fitosanitarios tienen que pasar por un proceso de triple lavado y eso después se entrega a un centro de almacenamiento transitorio. Con ese plástico se puede hacer 
  2. Chipear olmo y calden y hacer un peleteado para las estufas esas Tromen
  3. Planta de balanceado para las gallinas (que les entregan a muchos locales desde un programa provincial/INTA?)

 

4 ¿Qué tipo de alianzas se pueden construir localmente para capturar nuevos mercados, agregar valor o fortalecer cadenas de valor?

El modelo ideal tripartito representado por los consultados es una alianza entre Estado, bancos estatales y privados y el empresario local. Sin embargo las perspectivas parecen nuevamente aquí quedar condicionadas a las políticas de gobierno : 

“En la Argentina no existe el crédito, si no tenes crédito no podes encarar ningún emprendimiento. La provincia ayuda pero el sector primario no fija precio; vos una casa subsidiada está en el 70 / 80% y si lo que vos producís no está en el 70/80% no hay forma de repago. Con este país con años de inestabilidad, es muy difícil. El Estado nacional es el captador de fondos, entonces no hay crédito al sector privado; no hay posibilidad de hacer un emprendimiento en escala.” “Vos ves los precios de la Argentina y decís qué pobre la producción en Argentina. Un novillo en Francia vale 2500 euros, acá en Argentina 400.  Vos decís en Argentina hay que apuntar a que la gente esté mejor.”  (Raúl Thompson)

Al indagar sobre las cooperativas, un modelo de alianza a escala local, vemos que en la zona hasta hace un tiempo había en promedio una cooperativa cada dos pueblos pero la mayoría desapareció. Actualmente siguen en funcionamiento las de Alta Italia y Embajador Martini. El hecho es que las cooperativas eran manejadas por productores; luego fue el auge de las empresas privadas como Cargill y Monsanto –con manejo profesional y recursos- y eso hizo desaparecer a las cooperativas. Las que aún existen lo hacen, dicen, porque se mantuvieron en lugares chicos retirados algunos km de la influencia de los grandes proveedores de insumos agrícolas. La otra gran diferencia es que en esos pueblos quedan muchos productores chicos (100/150 ha) (siguiendo una lógica que lo que antes era PH. Un productor chico compra 5 bolsas 10 bolsas, y esa función la cubren las cooperativas. (PH)

 

5 ¿Qué oficios/profesiones escasean o tienen demanda insatisfecha en la localidad?

En este punto, los referentes económicos coincidieron con la respuesta inmediata dada por los pobladores en general: el recurso profesional que más urge en el pueblo es la presencia de un médico.

Yendo a aspectos de primera necesidad que hacen a la vida productiva hay coincidencia en la vacancia de un taller mecánico y gomería. Quien brindaba este servicio en el pueblo, hace 5 años dejó de hacerlo por sufrir un accidente y no fue posible encontrar un perfil que pudiera reemplazarlo.

 

6 ¿Qué proyectos de inversión privada importantes están en desarrollo o con planes de inicio en la ciudad y la región?

Ninguno de los consultados dijo conocer emprendimientos que se estén iniciando. La única referencia que señalan es la uva, el viñedo, de gestión pública. Se menciona también que por un breve periodo funcionó un aserradero; pero cerró recientemente. Hacían cosas de madera. Platos, macetas, carretillas, pero no se qué paso con eso; eran de Arata. Se había emplazado en un galpón cedido por la Comisión de Fomento.

Se mencionan algunos proyectos en Gral. Pico como una empresa nueva que hace plantas de silos y una planta de biodiesel.

A nivel local, las empresas más recientes que llegaron son los pools de siembra, generalmente con base en otras provincias como Córdoba, las cuales traen algo de inversión y conocimiento que hace que la productividad mejor; al haber más producción, tenes más ingresos por guías, por ingresos brutos a favor del pueblo.

 

7 ¿Qué proyectos productivos se han creado últimamente o que empresas se han instalado en los últimos 2 años?

Ninguno de los consultados dijo conocer emprendimientos que se haya iniciado en los últimos dos años. Los frigoríficos instalados ya datan de aproximadamente 20 años atrás. Nuevamente aquí la visión es pesimista respecto de los problemas de escala: Pichi Huinca no tendría mucho que ofrecer al empresariado si se lo compara con Gral. Pico o Santa Rosa.

 

8 ¿Qué actividades locales presentan mayor dinamismo o pueden dinamizarse?

Nuevamente frente a esta pregunta aparece la ganadería como la que cuenta con mayor potencial para la generación de fuentes de trabajo. Es la única que podría generar mayor dinamismo porque supone cuidado del campo, la manga, el corral, las aguadas; se necesita contratar permanentemente el oficio de alambrador o el de posero, el que arregla las aguadas (se extrae agua de 200 m de profundidad). La agricultura puede prescindir de estos oficios.

 

9 ¿Qué estudios/relevamientos, diagnósticos o planes sobre la localidad hay disponibles?

No se aporta información de la que los consultados pudieran tener conocimiento.

 

En el ejido de Pichi Huinca no se registran establecimientos productivos del sector privado por fuera del subsector agropecuario de escala PYME.

Dos emprendimientos que, aunque no se ajusten estrictamente al modelo PYME, fueron incluidos en este apartado debido a que tampoco por sus características podían ser incorporados al grupo de emprendedores. Se trata de:

  • El establecimiento de elaboración de premoldeados, a cargo de Sebastián Dell’Erba; que se encuentra emplazado en uno de los edificios más antiguos del pueblo, el ex almacén de ramos generales de ‘Santiago Sac’.

 Centro de Producción y viñedo Pichi Huinca

Viñedo y Establecimiento de fabricación de premoldeados Dell’Erba.

El Centro de producción y viñedo ‘Pichi Huinca’ es un emprendimiento productivo, dependiente de la Comisión de Fomento, presenta un formato de desarrollo que en un futuro podría derivar en un esquema de explotación privada o de tipo mixta (público-privado). Primero se desarrolló la huerta hortícola, en 2016 y también en ese año se plantaron las primeras vides. Fue a partir del cuarto año que pudo comenzar a hacerse el vino con la ayuda de una bodega en Mendoza. 

Érica Sánchez es la encargada del mantenimiento de la huerta hortícola y del viñedo y coordina la tarea de otras 3 mujeres del pueblo contratadas a tiempo parcial para la atención tanto del viñedo como de la huerta. Se trata de un trabajo sutil y de mucho cuidado con tareas muy variadas que van por ejemplo desde plantar acelga cerca de la uva para sacarle la sal a las plantas o disponer los tejidos para proteger las plantas de posibles tormentas o granizos. Supone sin embargo un gran esfuerzo físico. Periódicamente, para algunas tareas de mantenimiento se requiere de la colaboración de los empleados municipales.

En la Huerta se plantan y cultivan diversas variedades de lechugas, rúcula, radicheta; tienen zapallito, zapallos, coles; ajos. Se le deriva parte de la producción a la escuela y a veces a los vecinos o comercios que compran, incluso a los pueblos de Caleufú y La Maruja, a demanda. Sin embargo, esta demanda no está del todo atendida ya que los recursos humanos abocados al centro de producción deben estar prioritariamente disponibles para el cuidado del viñedo.

El proyecto inició sin demasiada planificación previa, con la mera idea de diversificar el proyecto de huerta. Se fueron plantando progresivamente las plantas de vides todos los años desde 2016, a la par que plantaciones de álamos para cortina de vientos. El riego es por goteo. Se cuenta con 4ha de vides con un total de entre 10.000 y 12.000 plantas de la variedad Malbec, Bonarda y Pinot Noir.

El Viñedo está inscripto en la Cámara Vitivinícola Pampeana, se trabaja con Instituto Nacional del Vino, y con COVIAR quienes brindan el apoyo en capacitaciones periódicas dirigidas al staff estable de 4 personas que trabajan en el Centro de Producción. 

Cuentan con un amplio galpón con maquinaria y herramientas de trabajo de uso actual y otras de uso potencial para el tratamiento de la uva. Se requiere disponer un espacio más amplio techado y demás condiciones -de recursos humanos y de capacitación- para la elaboración local artesanal propia del vino de Pichi Huinca.

Hay también paneles solares y con ello se provee de energía para la bomba de agua y electricidad del conteiner del Centro de Educación y Venta de vino Pichi Huinca.

Los mayores desafíos a los que se enfrentan son la detección y tratamiento de plagas y la prevención de daños por efectos climáticos sobre las plantaciones. Relata Erica que la plantación del 2020 sufrió el efecto de fumigaciones de campos cercanos.

Por otra parte, Erica identifica que sería necesaria una mayor cantidad de personal dedicado a las tareas; un aspecto desalentador parece ser el hecho que no habría casi personas interesadas para abocarse a las tareas del viñedo.

Al consultar por los sueños para este proyecto, se mencionaron dos: para la huerta una sala para hacer conservas y para el viñedo, contar con una bodega propia para tener una ruta del vino ya que actualmente los vinos se hacen en Mendoza. La bodega que se proyecta está tipificada como de carácter artesanal, de hasta 15.000 litros. Como parte del proyecto se prevé desarrollar el enoturismo incorporando a Pichi Huinca a una Ruta del Vino pampeano y utilizar el formato de exportación por EXPORTA SIMPLE para poder comercializar el vino en el exterior.

Los principales comercios son proveedurías de alimentos y polirubro; es decir, una versión moderna del clásico almacén de ramos generales, pero no cuentan con pulperías ni bares.

  

Almacén y ex estación FFRR, lado Este, donde funciona Almacén Jaimito.

 

A excepción de los profesionales ya señalados en la descripción sobre los servicios públicos de salud, educación y otros servicios brindados en el marco de la gestión pública local, no hay personas que brinden servicios profesionales propiamente dichos con vuelco en el sector privado que vivan en el pueblo: hay faltante de veterinarios, técnicos agropecuarios, agrónomos, ingenieros electrónicos, entre otros.

Los contratistas rurales están volcados a los servicios de fumigación para el sector agrícola y a los de transporte y manejo de tractores.

Los oficios tradicionales casi no se registran a excepción del de pintor. El único pintor del pueblo, se enfrenta al problema de pagar altos costos de insumos frente a baja escala de demanda y por tanto tener que adaptar costo de los servicios.

 

 

Recreación 

Pichi Huinca cuenta con amplios espacios de uso recreativo y comunitario.

En exteriores:

  • Parque Recreativo “Carlos Sala” 
    • Cancha de paddle
    • Pileta exterior 
  • Plazoleta San Martín.
  • Parque Infantil (con juegos de plaza) en el predio donde se emplaza el Galpón y los silos.
  • Campo de Doma “Don Pancho”

En Interiores:

  • Salón de Usos Múltiples “Nancy Turpía de Baffini”
    • Cancha de bochas
    • Asador / instalaciones
    • Salón de baile
  • Sala de reuniones, cocina industrial y espacio para recepción en Casa de la Cultura.

Si bien se han creado espacios de recreación en los últimos años, estos están destinados casi con exclusividad a los niños. Por otra parte, si bien existen los espacios de recreación, hay consenso en torno a la necesidad de mayor personal capacitado (profesionales) para el acompañamiento deportivo o recreativo.